Desayunos
CREPA
Feb 25th

INGREDIENTES
1 taza Harina de trigo pasada por un colador.
1 Huevo entero.
1 taza de Leche.
2 cucharadas soperas de agua helada.
5gr Mantequilla derretido.
½ cucharada cafetera de sal.
PREPARACION
Mezcla la harina, la sal, el huevo, la leche, la mantequilla y el agua. Revuelve hasta obtener una pasta sin grumos.
En una sartén engrasada con mantequilla, vierte un poco de la masa para formar una crepa.
Cuando este burbujeando, voltéala. Coloca las en un recipiente tapado para q no se enfríen.
Puedes ponerles en este momento tu relleno favorito, ya sea dulce o salado.
TIP: Si quieres que la crepa tenga un poco se sabor, le puedes poner un poco de vainilla a la mezcla o la ralladura del limón o naranja.
TUTORIAL EN VIDEO PARA HACER CREPAS

HISTORIA DE LAS CREPAS, PANQUEQUES Y BLINIS
Como casi toda la mayoría de los inventos culinarios parten o de una casualidad o de la necesidad, antiguamente, durante la celebración de la Semana Santa, la iglesia prohibía comer unas cuantas cosas, no solo la carne, sino que también estaban entre otros alimentos incluidos: huevos, leche, queso, manteca (mantequilla), grasa.
Pero algo se debía comer, y es así y entonces cuando nacen los antepasados de los panqueques, la gente mezclaba harina de trigo con agua y esta pasta la extendía en capas finas sobre piedras calientes para cocinarla. Más adelante se quitaron algunas prohibiciones y la iglesia autorizó a incluir en la dieta de abstinencia: huevos, leche, azúcar y manteca. Dada esta oportunidad a la mezcla original se le agregaron estos productos y al comenzar a cocinarse en sartenes (paila o pan – de allí pan cake: “pastel hecho en sartén”) con el agregado de manteca o grasa dio como resultado unas tortillas finitas (cakes) que enloquecieron a todos y así surgió la costumbre de preparar para el primer martes de ayuno pilas y pilas de panqueques, una vez listos el jefe de hogar o monasterio hacia sonar una campana y todos a comer…
Fue pasando el tiempo y se fueron perdiendo algunas costumbres, pero el panqueques perduró en la mesa de todos los hogares y restaurantes ya que permite ser rellenado tanto con dulces (dulce de leche, mermelada, cremas, etc.) como con productos salados (fiambres, queso, jamón, verduras, pescado, pates, etc.).
Crêpe (Crepa en Latinoamérica), del francés crêpe, y éste a su vez del latín crispus: crespo, es un elemento gastronómico de Europa hecho fundamentalmente de trigo con el que se forma una masa en forma de disco. Se sirve habitualmente como base de un plato o postre aplicándole todo tipo de ingredientes dulces o salados.
Los ingredientes comunes de esta masa cocida son: harina, huevos, leche, mantequilla, sal y azúcar. Generalmente hay dos tipos: crêpes dulces con base de harina de trigo, y crêpes hechos con harina de alforfón. Se obtiene por la cocción de la pasta extendida en forma de disco y cocinada por sus dos caras, en una sartén o en algo más específico como una crêpière (un aparato específico para obtenerlas de forma más cómoda).
Los crêpes son originarias de la región de Bretaña, al oeste de Francia, en donde se llaman krampouezh; actualmente es un plato consumido a diario en todo el país europeo, especialmente en el Chandeleur, el día de carnaval, como parte de la tradición francesa. El alforfón vino a Europa de China y también llego a Europa Oriental en donde dio origen a una comida similar, el blintz. En Bretaña, los crêpes se sirven tradicionalmente con sidra.
En Europa central, se llama palačinka (Chequia, Eslovenia, Croacia), Palatschinken (Austria), palacsinta (Hungría), todos estos términos derivados de la palabra rumana plăcintă (del latín placenta). En la mayoría de las regiones alemanas es Pfannkuchen, en holandés pannenkoeken (que proviene de unir las palabras “cacerola” y “torta”).
En España se suelen acompañar con nata montada, mermelada, azúcar, chocolate o embutido (generalmente jamón york y queso) como desayuno o merienda en cafeterías y restaurantes.
Un blini (en inglés: blintz; en ruso: блин, блины (pl.); en ucraniano: блинці, blyntsi) es una tortita (especie de crêpe) fina de harina, leche, huevo y levadura que puede comerse cocida en el horno o frita, con o sin relleno alguno. Es muy común en la cocina eslava (rusa, ucraniana o polaca), así como también en la gastronomía judía.
Pancakes son un tipo de pan o crepa elaborado con una pasta muy sencilla que se extiende generalmente sobre la superficie de una sartén. Existen muchas variantes en diferentes culturas y países, no sólo en los ingredientes sino en la forma de ser servido.
En el Reino Unido, Irlanda, Australia, los pancakes se sirven tradicionalmente en lo que se denomina el Shrove Tuesday conocido como el “Pancake Day”. El Shrove Tuesday se conoce mejor en Estados Unidos, En Francia y otros países mejor como Mardi Gras o Fat Tuesday. De acuerdo con la tradición es la última oportunidad para comer algo nutritivo antes de que venga la Cuaresma.
Un blintz, un blintze o un blin (plural: blintzes, ruso: блин, блины (pl.) blini; ucraniano: млинці, mlyntsi; blini; Yiddish: el blintse del בלינצע) es una crepe fina (similar a un crêpe).
El blinitz inglés de la palabra viene del בלינצע de Yiddish (“blintse”), que alternadamente viene de blin. “Blin” viene del viejo mlin de Slavic, que significa “moler” (comparar la palabra ucraniana para el млинець, los mlynets del blin”).
Blins tenía una significación algo ritual para los antiguos eslavos puesto que eran un símbolo del sol, debido a su forma redonda. Fueron preparados tradicionalmente en el final del invierno para honrar el renacimiento del sol nuevo (semana de la crepe, o de Maslenitsa). Esta tradición fue adoptada por la iglesia ortodoxa y se continúa a hoy.
Todas las clases de harina se pueden utilizar para hacer blini: desde trigo y alforfón hasta harina de avena y de mijo, aunque el trigo es actualmente en gran medida el más popular.
Blintz fue popularizado en los Estados Unidos por los inmigrantes judíos, pues el blintz es un plato popular en la cocina judía. Aunque no están asociados a algún rito religioso específico en judaísmo, los blintzes que se rellenan con queso y después se fríen en aceite se sirven en días de fiesta tales como Januca (el aceite es parte de la historia del milagro de Januca) y Shavuot (en que se sirven tradicionalmente platos con leche ).
El blini de alforfón es parte de la cocina rusa tradicional, casi olvidada durante los tiempos de la Unión Soviética. Siguen siendo populares en Ucrania en donde se conocen como hrechanyky (ucraniano: гречаники) y la región de Lituania -Dzūkija- donde se produce el alforfón.
CHILAQUILES MICHOACANOS
Ene 1st

INGREDIENTES
12 Tortillas trozadas y fritas.
½ pz Cebolla en rodajas frita.
Queso fresco.
Aceite.
INGREDIENTES SALSA
3 o 4 Chile guajillo cocidos.
Chile de árbol al gusto cocidos.
4 o 5pz. Jitomate cocido.
Sal al gusto
2pz Huevo.
PREPARACION
En una cacerola con el aceite caliente pon a freír las tortillas hasta que estén doradas. Ponlas a escurrir en papel de estraza o servilletas.
Mientras estas friendo la tortilla licua los chiles y los jitomates.
En la misma cacerola donde hiciste los totopos, acitrona la cebolla. Agrega la salsa y sazónala.
Una vez sazonada la salsa agrega el huevo y deja que se cosa un poco.
Introduce los totopos y dales vuelta para que se bañen.
Sácalos y sírvelos con cebolla, queso fresco y crema.

LA VENGANZA DE MOCTEZUMA
Dice la leyenda que luego de que el ejecito de Cortés español ferozmente con el imperio azteca, masacrara a millones de hombres, mujeres y niños, y arrasará la majestuosa Tenochtitlán, esa magnifica ciudad de lagos y templos gigantes, para secarla y crear allí la contaminada megalópolis conocida como el DF, Moctezuma, el último emperador azteca, desde el otro mundo maldijo a los invasores para siempre.
Desde eso, millones y millones de turistas que visitan México están en constate peligro de padecer la maldición, que no es exclusiva de los habitantes de la madre patria, sino que ataca a todos los hombres blancos sin importar su nacionalidad ni herencia, que nos incluye a lo hermanos latinoamericanos, que, a pesar de que somos nativos de esta peculiar América, no hay perdón por lo blanca que es nuestra piel.
Y es que un turista incauto (digamos Danés) que llegue a México, va a querer deleitarse con su exquisita cultura, y en representación máxima de esto, con su exquisita comida. Aquellas variedades de sabores, miles de picates distintos para todos los gustos, rojos, verdes, amarillos, naranjas, marrones y negros. Cada uno con su sabor, cada uno con su particular firma. Y el turista come y prueba y le gusta. Esto va más allá del rábano y la pimienta, condimentos a los cuales está acostumbrado. Y prueba de los que puede, y cada vez conquista más los sabores exóticos de esta tierra extraña. El es un conquistador, con chanclas por botas, gafas por armadura, cámara por espada y morral por corcel. Y es probable que conquiste su mesa, o por lo menos, parte de ella. Con unos tequilas atravesados, el conquistador debe sentirse como amo y señor de esa tierra, listo para conquista a alguna belleza con sangre azteca que se atraviese en su camino.
Pero Moctezuma no perdona, su maldición y venganza llegan a atormentar al conquistador. En la mañana, con algo de resaca y cansancio de la noche anterior, nuestro conquistador siente algo raro de su cuerpo. Veneno! piensa, mientras su sangre no parece su sangre, y sus órganos parecen dispuestos a no funcionar. De pronto el dolor en las entrañas, y lo difícil que es moverse, mareo, sudor, sufrimiento. El baño cercano parece una salvación contra ese mal antiguo, y nuestro conquistador se cree salvado. Pero que equivocado está. Comienza apenas otra parte del calvario, donde descubre que los chiles que comió no pierden sus propiedades de irritar sus tejidos, ni a la entrada, ni a la salida.
Esto puede durar varios días sin síntomas de mejora.
Moctezuma se ha vengado en nombre del pueblo azteca, con los hijos de los hijos de los hijos del hombre blanco que mató y robó. Nadie se salva, y debe estar agradecido por la piedad del emperador que no lo hizo peor.
Tiempo después, el hombre blanco globalizó el mundo, y los potenciales conquistadores de tierras aztecas iban advertidos de la terrible maldición que los acecha. Y se confiaban pensando que yendo advertidos podrían sortearla. Pobres incautos.
En vez, Moctezuma aprovechó dicha globalización para atacar a las tierras lejanas, que se habían beneficiado del robo del tesoro azteca. Como si fuera oro, los conquistadores llevan muestras de los sabores de esa extraña tierra en pequeños envases de vidrio (como el vidrio que alguna vez cambiaron por metales preciosos con los nativos, engañándoles) para sus familiares y amigos, sin saber que así como el oro robado, ellos están malditos. Claro que muchos los saben, y entienden que el hombre blanco debe purgar más sus pecados, así como toda la sociedad azteca sufrió, la maldición no es sólo para los guerreros conquistadores, sino para todos, mujeres y niños incluidos.
A que voy con todo esto: Que con los excesos de estas fiestas, la Venganza de aquel majestoso Emperador nos alcanza a diferentes niveles, ya sea por la forma de nuestra alimentación, en la forma de beber y no solo eso, sino también el la forma forzado nuestro cuerpo.
Bien sabia Moctezuma como castigarnos!!!!!!!!
HUEVOS BENEDICTINE
Sep 18th
INGREDIENTES
4pzas. Huevos.
1lt. Agua.
10cdtas. Vinagre blanco.
2 rebanadas de jamón tipo ingles o salmón.
2 panes tipo muffins.
PREPARACIÓN:
En un recipiente no muy hondo poner el agua junto con el vinagre blanco, cuando hierva, pon uno por uno los huevos; cocerlos de 3 a 5 minutos. Sacarlos y reservarlos.
SALSA HOLANDESA
INGREDIENTES:
2 yemas de huevo.
50 gms.de mantequilla.
Sal.
Pimienta Blanca.
Vinagre de vino blanco.
Unas gotas de limón.
PREPARACION
Funde la mantequilla sin que hierva y resérvala (Solo vamos a usar la parte más clara de la mantequilla).
En un recipiente tipo bowl inox coloca a baño maría las yemas con el vinagre y unas gotitas de limón.
Batir hasta que empiece a espumar (no dejamos de batir).
Añade la mantequilla clarificada sin dejar de batir, poco a poco (por que sino cocemos el huevo).
Salpimentea.
Arma los huevos y bañalos con la salsa Holandesa.
La historia de los huevos es un misterio. Lo que parecería es que están basados en una preparación francesa renacentista llamada “œufs bénédictine”, consistente de un pan frito untado con “brandade” (un puré de bacalao salado y papas) con un huevo escalfado y bañado con salsa holandesa. Además, parecería que todos están de acuerdo en que los huevos como los conocemos el día de hoy se inventaron en la ciudad de Nueva York.
Hay varias historias. La primera cuenta como a finales del siglo pasado la Sra. LeGrand Benedict (esposa de un gran finacista llamado LeGrand Benedict), cansada del menú de Delmonico’s, le pidió al maître d’ (capitán) que le pida al chef que le prepare algo diferente. Al preguntarle el capitán a la Sra. si tendría alguna sugerencia comenta que le gustarían unos huevos escalfados con una lonja de jamón, salsa holandesa y ralladura de trufa.
La segunda se la atribuye al Sr. Commodore E.C. Benedict, un banquero que murió en 1920.
La tercera, la cual ha sido más documentada, cuenta que el Sr. Lemuel Benedict en 1894, un banquero retirado de Wall Street y cliente asiduo del restaurante del hotel Waldorf, tras una noche de parranda le pide al capitán Oscar Tschirky que le prepare un pan tostado con mantequilla, huevos escalfados con tocino crujiente y bañados de salsa holandesa. Después el capitán decide hacer sus propios experimentos y sustituye el pan por el “english muffin” y el tocino por el jamón. Si quieres leer un poco más sobre esta historia te recomiendo el artículo del New York Times llamado “Was he the egg man?” (¿Era el hombre del huevo?) http://is.gd/3pYii. A mí esta historia me divierte, sobre todo porque en esta época que todos tienen una aversión a los banqueros, principalmente los de Wall Street, por su vida de excesos y extravagancias, parecería que algo bueno han dejado. ¿Acaso es más creativa la mente en un ambiente de frivolidad?
Variaciones:
A la florentina: substituya el bacon por espinacas a la crema.
A la noruega: Use salmón ahumado en vez de bacon .
A la comodoro: Huevos escalfados y salsa bechamel sobre paté de hígado de oca, sobre tostada con mantequilla.
A la Maryland: Huevos escalfados y salsa holandesa sobre torrejitas de cangrejo.
A la Waldorf: Huevos escalfados, hongos salteados y salsa de hongos sobre tostada.
