PAN DE MUERTO
INGREDIENTES
500gr Harina.
150gr Azúcar.
40gr Sal.
1pzc Conservador.
½tza Esencia de Azahar.
20gr Levadura fresca.
1gota de Colorante Vegetal Amarillo (opcional).
150gr Margarina.
5 Huevos.
2 cdas Ralladura de Naranja.
½tza (125ml) Jugo de Naranja.
1cdta (5ml) Saborizante de Naranja.
½tza Mantequilla derretida.
300gr Azúcar (para espolvorear).
PREPARACION
Forme un círculo con la harina y coloque todos los ingredientes en el centro. Mezcle hasta integrarlos.
Añada la ralladura de naranja, el jugo de naranja y el saborizante. Comienza a revolver con la harina integral.
Amasa todo los ingredientes hasta que la masa se despegue totalmente de la mesa y de las manos.
Reposa la masa durante una hora o hasta que doble su tamaño en un lugar tibio.
Toma una porción y trabájala jalándola hacia arriba, para alisarla.
Voltea la porción de masa y muévela con las dos manos de forma circular, para apretarla.
Coloca sobre la charola previamente engrasada y aplasta un poco las orillas, procurando que se forme un pico al centro (en forma de montaña).
Aplasta un poco más con la mano, pero no la deformes.
Amasa la restante y forma las canillas, Elabora de las misma forma las bolitas del centro, que deben reposar individualmente hasta que doblen su volumen (15 minutos aproximadamente) para después pegarlas al pan.
Acomoda las canillas sobre el pan de manera cruzada y pega las bolitas centrales con un poco de agua.
Hornea a 180ºC por 25 a 30 minutos. Saca el pan, barniza con mantequilla derretida y espolvorea con azúcar hasta que este bien cubierto
NOTA: Otra forma de decorar el pan de muerto es bañándolo de con chocolate fundido ó fondant ó azúcar glass combinado agua y gotitas de jugo de naranja.
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El pan de muerto, que es para los mexicanos un verdadero placer, tiene su origen en la época de la Conquista, inspirado por rituales prehispánicos, y hoy en día es uno de los componentes más importantes de las ofrendas dedicadas a los Fieles Difuntos.
Las poblaciones mexicanas especialmente del centro y sur del país han tenido un gusto particular por ese pan de fiesta, pan dedicado a los difuntos que regresan a reencontrarse con sus familias el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre, de acuerdo con la tradición de “Día de Muertos” que se ha heredado de generación a generación desde hace varios siglos.
El gusto por la elaboración de un pan especial para el caso se remonta a la época de los sacrificios humanos y a la llegada de los españoles a la entonces Nueva España (ahora México), en 1519. Cuentan que era un ritual en el México de antes de la conquista que una princesa fuera ofrecida a los dioses, su corazón aún latiendo se introducía en una olla con amaranto y después quien encabezaba el rito mordía el corazón en señal de agradecimiento a un dios.
Los españoles rechazaron ese tipo de sacrificios y elaboraban un pan de trigo en forma de corazón bañado en azúcar pintada de rojo, simulando la sangre de la doncella. Así surgió el pan de muerto. José Luis Curiel Monteagudo, en su libro “Azucarados Afanes, Dulces y Panes”, comenta: “Comer muertos es para el mexicano un verdadero placer, se considera la antropofagia de pan y azúcar. El fenómeno se asimila con respeto e ironía, se desafía a la muerte, se burlan de ella comiéndola”.
Otros historiadores han revelado que el nacimiento de ese pan se basa en un rito que hacían los primeros pobladores de Mesoamérica a los muertos que enterraban con sus pertenencias. En el libro “De Nuestras Tradiciones” se narra la elaboración de un pan compuesto por semillas de amaranto molidas y tostadas, mezclado con la sangre de los sacrificios que se ofrecían en honor a Izcoxauhqui, Cuetzaltzin o Huehuetéotl.
También hacían un ídolo de Huitzilopochtli de “alegría”, al que después encajaban un pico y, a manera de sacrificio, le sacaban el corazón en forma simbólica, pues el pan de amaranto era el corazón de ídolo. Luego se repartían entre el pueblo algunos pedazos del pan para compartir la divinidad.
Se cree que de allí surgió el pan de muerto, el cual se fue modificando de diversas maneras hasta llegar al actual. El pan de muerto tiene un significado, el círculo que se encuentra en la parte superior del mismo es el cráneo, las canillas son los huesos y el sabor a azahar es por el recuerdo a los ya difuntos.


26 Octubre 2009 - 15:39 pm
Excelente!!! gracias por la receta, la intentaremos haber si nos queda =)
28 Octubre 2009 - 2:42 am
bien bien! me agrada la receta y muy atinana a estas fechas!!
pido permiso a su autora para poderla incluir en un pod..
saludos chefcita! y felicidades por este post.. asi como muchos otros que tienes que a decir la neta.. se antojan se antojan, a ver si me animo a hacer una un dia de estos. saludos!
2 Noviembre 2009 - 9:23 am
Queridísimo amigo!!!! pero claro q lo puedes incluir en ti pod